Sabor y Lucha: La vía de la transformación

 

En el barrio Miraflores que ha visto muchos cambios y siga cambiando, Vía Cocina - Food Train un modelo que busca mejorar la situación de los emprendedores culinarios de la ciudad, brindando conocimientos en asesoría para negocios informales e independientes y que son por lo general la única alternativa que encuentran las personas de bajos recursos para darle a sus familias sustento.

 

 

Por Ana María Fresneda

Buenos Aires en la comuna 9 de Medellín, en el siglo XX era sumamente concurrida por los habitantes de la ciudad, gracias a las zonas verdes que ofrecía el paisaje y a los vientos que refrescaban las colinas. Hoy, entrado el siglo XXI la comuna ha cambiado radicalmente, las montañas que siempre han rodeado el sector y que marcan el horizonte siguen allí, pero en todas ellas abundan las casas que de noche parecen estrellas titilantes. La calle 49, más conocida como Ayacucho ha sido siempre el corazón de la zona y la más tradicional de todas las que atraviesan el oriente de la ciudad. Entre todos los barrios que posee la comuna, está Miraflores, barrio que fue poblado en principio por la clase alta, que construyó casas grandes y aprovechó las quebradas como afluentes privados para dotar sus viviendas del líquido vital.

Años más tarde, la crema y nata de la ciudad determinó irse a poblar otro barrio gracias a los cambios que empezaron a surgir en el sector; la creciente población, la urbanización y la fuerte oleada de violencia que ensombreció la ciudad entre los ochenta y noventa, hicieron que Miraflores pasará de ser un barrio de alta sociedad a un sitio que dada temor y en el que se asentaron poblaciones vulnerables. La llegada del tranvía de Medellín, el año pasado fue para Miraflores una de las razones más poderosas para que se empezará a efectuar el cambio, otra vez, y ser ahora mucho más comercial y turístico. Justo allí muy cerca de la estación más grande de esta dependencia del Sistema Metro, en un barrio que pasa por trascendentales cambios, se erige una gran casa roja donde algo se está cocinando.

Demolición de la casa inicial para Vía Cocina en barrio Miraflores

Demolición de la casa inicial para Vía Cocina en barrio Miraflores

Brian Johnston es un canadiense que ha recorrido el mundo, más de 70 países pueden contarse en su lista y en cada ciudad que en ha estado ha ido recogiendo información, experiencia y diferentes utensilios para terminar asentando las bases de su proyecto en Medellín. Vía Cocina- Food Train, es en resumidas cuentas un modelo que pretende mejorar la situación de los emprendedores culinarios de la ciudad, brindando conocimientos en asesoría para negocios informales e independientes y que son por lo general la única alternativa que encuentran las personas de bajos recursos para darle a sus familias sustento. Innovando la oferta y mejorando la calidad tanto de sus recetas como de sus productos, mezclando técnicas sostenibles, de poca o ninguna inversión y amigables con el medio ambiente, pretende mejorar la calidad de vida de los medellinenses, enfrentándose a el contexto y las costumbres culinarias de un barrio que mantiene tradición y poca variedad en cuanto a gastronomía se trata.

por Maria Fernanda Montoya

por Maria Fernanda Montoya

Sin embargo el proceso para Brian y la casa roja que habita no ha sido fácil. La casa al inicio del proyecto estaba en las peores condiciones, y el hombre motivado por generar el cambio, la demolió, la reconstruyó y la adecúo para sus fines. Mientras todo esto sucedía, Brian que vivía en Belén, debía madrugar mucho para llegar a Miraflores a las 6:00 am todos los días  y empezar a trabajar. Ir por una ventana de una casa demolida para instalarla en la suya, hablar con la municipalidad varias veces para que aprobaran sus planos, estar sujeto a los cambios que se daban frente a la casa por la construcción del tranvía y regresar a Belén en la noche, cansado pero con los sueños intactos. Luego de verlo ir y venir todos los días, la familia de Blanca Villa Acevedo quien lleva 32 años viviendo en Miraflores y que conoce bien sus cambios y la gente que lo habita, decidió acoger al extranjero por un par de meses que se convirtieron en diez, la causa de esto fue que por más que Brian buscó un lugar donde quedarse que fuera más cerca a la que sería su nueva casa, y que en ese momento pasaba por duras reparaciones; no encontró quien quisiera darle hospedaje, mientras él de a poco levantaba su hogar.  

Los vecinos comiendo en la casa con Brian Johnston

Los vecinos comiendo en la casa con Brian Johnston

En vista de las dificultades, los grandes retos, la fatiga y el duro esfuerzo del hombre, la familia le tendió la mano y durmiendo en la cama de una de las hijas y luego en un colchón dispuesto para él en el suelo, con sus cosas todas dispersas en la casa de los vecinos y las ganas de ver la suya en pie, se formó la relación de Brian, Blanca y su familia, que ahora comparten el sueño de que Vía Cocina sea un lugar del que se apropie la comunidad.

Evento de puertas cerradas en Vía Cocina

Evento de puertas cerradas en Vía Cocina

Ahora que despacio se ha ido haciendo un lugar en Miraflores, Brian lucha por cambiar el contexto y las mentes, enseñando sus conocimientos en comida internacional, motivando a los habitantes de una zona que está cambiando y necesita de la comunidad para su desarrollo y crecimiento, un desafío si se tiene en cuenta que Miraflores es un barrio que recién se está dando al mundo, y que quizá deba prepararse para ser una ventana de la ciudad ante otras culturas. Los eventos gastronómicos, las clases para personas de bajos recursos, las asesorías para que aprendan a manejar su dinero de manera eficiente y el estudio de la oferta y la demanda de lo que come Medellín y cómo eso cambia, son sus herramientas de trabajo, sus metas son que la ciudad cambié de dirección la mirada cuando se habla de comida y de maneras de trabajar sostenibles.